
Oración a San Pablo del beato Alberione
San Pablo, maestro de los pueblos,
mira con simpatía y amor
a esta Iglesia nuestra y a todos sus miembros.
Tu corazón se dilató para acoger a todos
y estrecharlos en un abrazo de paz.
Que ahora, desde el cielo,
el amor de Cristo te impulse a iluminar
a todos los hombres con la luz del Evangelio
y a implantar su Reino de Amor.
Suscita nuevas vocaciones
al ministerio sacerdotal y a la vida consagrada,
conforta a cuentos trabajan por el Evangelio,
y haz que todos los corazones sean dóciles a Jesús Maestro.
Que nuestro mundo descubra cada vez más
a Cristo, camino, verdad y vida;
que brille la luz de la fe
y venga a nosotros el Reino de Dios y su justicia.
Apóstol santo:
ilumínanos, fortalécenos y bendícenos. Amen.
San Pablo, maestro de los pueblos,
mira con simpatía y amor
a esta Iglesia nuestra y a todos sus miembros.
Tu corazón se dilató para acoger a todos
y estrecharlos en un abrazo de paz.
Que ahora, desde el cielo,
el amor de Cristo te impulse a iluminar
a todos los hombres con la luz del Evangelio
y a implantar su Reino de Amor.
Suscita nuevas vocaciones
al ministerio sacerdotal y a la vida consagrada,
conforta a cuentos trabajan por el Evangelio,
y haz que todos los corazones sean dóciles a Jesús Maestro.
Que nuestro mundo descubra cada vez más
a Cristo, camino, verdad y vida;
que brille la luz de la fe
y venga a nosotros el Reino de Dios y su justicia.
Apóstol santo:
ilumínanos, fortalécenos y bendícenos. Amen.