Xtotiamo
domingo, 11 de marzo de 2012
viernes, 28 de noviembre de 2008

Oración a San Pablo del beato Alberione
San Pablo, maestro de los pueblos,
mira con simpatía y amor
a esta Iglesia nuestra y a todos sus miembros.
Tu corazón se dilató para acoger a todos
y estrecharlos en un abrazo de paz.
Que ahora, desde el cielo,
el amor de Cristo te impulse a iluminar
a todos los hombres con la luz del Evangelio
y a implantar su Reino de Amor.
Suscita nuevas vocaciones
al ministerio sacerdotal y a la vida consagrada,
conforta a cuentos trabajan por el Evangelio,
y haz que todos los corazones sean dóciles a Jesús Maestro.
Que nuestro mundo descubra cada vez más
a Cristo, camino, verdad y vida;
que brille la luz de la fe
y venga a nosotros el Reino de Dios y su justicia.
Apóstol santo:
ilumínanos, fortalécenos y bendícenos. Amen.
San Pablo, maestro de los pueblos,
mira con simpatía y amor
a esta Iglesia nuestra y a todos sus miembros.
Tu corazón se dilató para acoger a todos
y estrecharlos en un abrazo de paz.
Que ahora, desde el cielo,
el amor de Cristo te impulse a iluminar
a todos los hombres con la luz del Evangelio
y a implantar su Reino de Amor.
Suscita nuevas vocaciones
al ministerio sacerdotal y a la vida consagrada,
conforta a cuentos trabajan por el Evangelio,
y haz que todos los corazones sean dóciles a Jesús Maestro.
Que nuestro mundo descubra cada vez más
a Cristo, camino, verdad y vida;
que brille la luz de la fe
y venga a nosotros el Reino de Dios y su justicia.
Apóstol santo:
ilumínanos, fortalécenos y bendícenos. Amen.
martes, 23 de septiembre de 2008
Juan 3:16
En la ciudad de Chicago,
una noche de invierno soplaba un fuerte viento.
Un niñito vendía periódicos en un rincón,
tratando de guarecerse del frío inclemente.
Realmente, no vendía mucho,
lo que intentaba era no congelarse de frío.
Vio a un policía se le acercó y le preguntó:
Señor: ¿Sabrá usted de algún refugio…
donde un niño pueda dormir esta noche?
Normalmente duermo en una caja de cartón
que guardo en el callejón,
pero es que esta noche hace demasiado frío…
y me gustaría estar en un lugar cálido.
El policía miró al chico y le dijo:
Baja por esta calle, hasta una casa blanca, toca la puerta
y cuando te abran solamente di: “Juan 3:16”, y te dejarán pasar.
El niño obedeció, llegó a la casa y tocó a la puerta.
Una gentil señora abrió la puerta,
el niño la miró y le dijo:
“Juan 3:16”.
Normalmente duermo en una caja de cartón
que guardo en el callejón,
pero es que esta noche hace demasiado frío…
y me gustaría estar en un lugar cálido.
El policía miró al chico y le dijo:
Baja por esta calle, hasta una casa blanca, toca la puerta
y cuando te abran solamente di: “Juan 3:16”, y te dejarán pasar.
El niño obedeció, llegó a la casa y tocó a la puerta.
Una gentil señora abrió la puerta,
el niño la miró y le dijo:
“Juan 3:16”.
La señora le contesta:
- ”Pasa hijo mío”.
Lo toma de la mano y lo sienta en una mecedora
cerca de una vieja chimenea que estaba encendida.
La señora sale de la habitación
y el chico piensa por un breve instante:
"La verdad es que no entiendo eso de Juan 3:16,
pero parece que en verdad puede hacer que un chico…
se caliente en una noche fría".
Al rato, la señora regresa y le pregunta al chico:
- ¿Quisieras comer?
El chico respondió:
Un pancito no me vendría mal, hace días que no como
y no me vendría nada mal un poco de pan.
La señora tomo al niño de la mano, lo llevó a la cocina
y lo sentó a una mesa llena de exquisitos manjares.
El chico comió y comió hasta que ya no pudo más
y entonces pensó:
"La verdad es que sigo sin entender a Juan 3:16,
pero es seguro que llena un estomago hambriento".
Al terminar, la señora tomó al chico de la mano
y lo llevó al baño,
donde lo esperaba una tina llena agua tibia
y olorosas burbujas.
Mientras el chico se sumergía en la tina, pensaba:
"La verdad es que ahora menos entiendo a Juan 3:16,
pero ya sé que este puede dejar bien limpio a un chico sucio.
En verdad yo nunca había tomado un baño de verdad...
en toda mi vida.
El único baño que recuerdo…
fue la vez que me metí debajo del hidrante de los bomberos
un día que estos lo abrieron
y dejaron caer el agua por la calle".
A la mañana siguiente, la señora regresó con ropa limpia
y lo llevó ante la misma mesa de la noche anterior,
llena de ricos manjares para el desayuno, después de comer,
la señora lo sentó en la misma mecedora de la noche anterior
y tomó en sus manos una vieja Biblia. Se sentó frente a él,
le miró a los ojos y con una dulce voz le dijo:
- ¿Entiendes a Juan 3:16?
No señora, anoche fue la primera vez en mi vida que oí sobre el…
El único baño que recuerdo…
fue la vez que me metí debajo del hidrante de los bomberos
un día que estos lo abrieron
y dejaron caer el agua por la calle".
A la mañana siguiente, la señora regresó con ropa limpia
y lo llevó ante la misma mesa de la noche anterior,
llena de ricos manjares para el desayuno, después de comer,
la señora lo sentó en la misma mecedora de la noche anterior
y tomó en sus manos una vieja Biblia. Se sentó frente a él,
le miró a los ojos y con una dulce voz le dijo:
- ¿Entiendes a Juan 3:16?
No señora, anoche fue la primera vez en mi vida que oí sobre el…
cuando el policía me dijo que se lo dijera a usted.
La señora abrió la Biblia; la abrió en Juan 3:16
y comenzó a explicarle, al niño, acerca de Jesús.
Ahí, frente a esa vieja chimenea…
el chico entregó su corazón y su vida a Jesús,
al tiempo que pensaba:
"Juan 3:16... Quizás no lo entienda,
pero hace que un chico perdido se sienta seguro,
se sienta amado".
¿Saben? Yo tampoco lo entiendo exactamente:
“Como fue que Dios estuvo dispuesto
a mandar a su único Hijo a morir por mí,
y como fue que Jesús estuvo dispuesto a ello.
No comprendo la agonía del Padre
y de toda la Corte Celestial al presenciar
el sufrimiento de la pasión y muerte de Jesús.
No entiendo la intensidad del AMOR de Jesús por mi,
que lo mantuvo en su camino hacia la cruz hasta el fin.
Yo no lo entiendo,
pero de lo que si estoy seguro… es de que hace:
QUE ESTA VIDA VALGA LA PENA VIVIRLA
Y QUE NUESTRA MISIÓN DEBE SER CUMPLIDA!”.
Juan 3:16
La señora abrió la Biblia; la abrió en Juan 3:16
y comenzó a explicarle, al niño, acerca de Jesús.
Ahí, frente a esa vieja chimenea…
el chico entregó su corazón y su vida a Jesús,
al tiempo que pensaba:
"Juan 3:16... Quizás no lo entienda,
pero hace que un chico perdido se sienta seguro,
se sienta amado".
¿Saben? Yo tampoco lo entiendo exactamente:
“Como fue que Dios estuvo dispuesto
a mandar a su único Hijo a morir por mí,
y como fue que Jesús estuvo dispuesto a ello.
No comprendo la agonía del Padre
y de toda la Corte Celestial al presenciar
el sufrimiento de la pasión y muerte de Jesús.
No entiendo la intensidad del AMOR de Jesús por mi,
que lo mantuvo en su camino hacia la cruz hasta el fin.
Yo no lo entiendo,
pero de lo que si estoy seguro… es de que hace:
QUE ESTA VIDA VALGA LA PENA VIVIRLA
Y QUE NUESTRA MISIÓN DEBE SER CUMPLIDA!”.
Juan 3:16
"Porque de tal manera amó Dios al mundo:
Que ha dado a su Hijo Unigénito,
para que todo aquel que en Él cree,
no se pierda más tenga vida eterna".
miércoles, 23 de abril de 2008
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